Buenos días desde la capital de Nottinghamshire!
Aqui estoy un día más preparada para ayudaros a organizar. Hoy vamos a empezar con la primera categoría del método que ha cambiado la vida a tanta gente: el Konmari.
La categoría con la que nos vamos a desvirgar es la ropa. Se lo que me vais a decir, que es lo que decimos todos y todas en este punto... "Pero si yo no tengo tanta ropa...".
Si habeis leido mi post anterior, habréis visto que una de las partes de este método, la que creo que funciona mejor, es la del shock.
Asi que la primera cosa que vamos a hacer es recorrer toda la casa en busca de ropa. Vete al salón y coge esos calcetines que dejaste en el sofá la semana pasada, coge los que están debajo del sofá también. Y los que están escondidos bajo el cojín. Y los que tienes en la silla del comedor también....
Una vez que has identificado todos los calcetines que tienes por la casa, y otros elementos ropiles, llevalos todos a la superficie plana más grande que poseas. Si tienes un espacio de suelo bastante grande, o si no puede ser la cama también. Saca toda tu ropa de los armarios, cajones, cajas, etc. Si asi ya de primeras te estan dando sudores fríos porque si que te das cuenta de que tienes demasiada ropa, no pasa nada. Siempre puedes escoger categorías dentro de ésta. Asi pues, empieza por la ropa interior (como bragas, calzoncillos, calcetines, sujetadores, tangas...), o la ropa de abrigo (como gorros, bufandas, pañuelos, abrigos...). Esto es bastante buena idea si lo estas haciendo mientras trabajas a jornada completa y no puedes permitirte desmantelar la casa por completo. Lo que si es importante es que saques y encuentres TODAS las cosas pertenecientes a esa categoría.
Siguiendo con el ejemplo de los calcetines, ahí estamos con nuestros 256 pares, algunos de ellos viudos, agujereados y manchados.
La primera cosa que tienes que hacer después de extenderlos en una superficie plana, y después de haberte calmado al ver la terrible montaña que tienes, es mirarlos con detenimiento uno a uno. Aqui es donde yo no coincido al 100% con el método Konmari, y no cojo cada calcetín, lo pongo cerca de mi corazón y me pregunto si le trae alegría a mi vida. Al fin y al cabo es un calcetín. Lo que sí que me pregunto es:
¿Esta en buena condición, o se me ven los quesillos de lo desgastado y morroñoso que está?
¿Me gusta todavia el diseño? A estas alturas no se si aun me agrada el dibujito de aguacates tocando el arpa...
¿Tiene pareja? Si no, y no se puede re-parejar con otro, fuera
En fin, básicamente quedate con lo que puedas usar sin volverte loco.
El siguiente paso obviamente es deshacerte de aquellas cosas que no van contigo ya, que no "resuenan con tu alma" para dejar espacio para las que si.
Una vez has hecho esto, toca buscar un sitio a cada cosa. Y eso no es fácil. Después de llevar a cabo este método, yo he encontrado que para empezar solo es necesario encontrar UN sitio, el que sea. Una vez que hayas purgado y te hayas deshecho de una cantidad de cosas, tendrás espacio y tiempo para mover cosas y organizarlas mejor. Si te empeñas en organizarlas en este momento, te desviarás de lo que de verdad nos interesa ahora que es deshacernos de lo chuchurrío.
Marie Kondo le da mucha importancia a cómo doblar cosas, y en su libro explica las maneras en que ella dobla cosas. Algunas de ellas las he seguido, otras no. En el tema de camisetas y pantalones, el doblarlas y ponerlas de manera vertical es una muy buena idea para ver todo lo que tienes y aprovechar el espacio vertical del cajón.
Te voy a dejar que organices tu ropa y después pasaremos al siguiente nivel. Recuerda preguntarte tambié, y se realista contigo mismo, no solo cuánto hace que no te has puesto esa prenda, si no por qué la estas guardando y si de verdad crees que te la vas a poner en otro momento. Si no estás seguro al cien por cien, pruébatelo. Y pruébatelo con otras cosas. Y si ves que no te vale o no te gustas en ello, deshazte de ello.
Si por el contrario lo que ocurre es que le tienes cariño a esa prenda por H o por B, entonces esa prenda deja de ser ropa y pasa a la categoría de sentimental. Puedes optar por guardarla o, como hago yo, hacerle una foto y deshacerte de ello. De esta manera, si por alguna razón quieres volver a verlo (a veces es más ansiedad que otra cosa, y el saber que tienes la foto ya te quita peso y ni la vuelves a mirar, porque sientes que está a salvo por si se te olvida), lo tienes ahi mismo, en el ordenador o la cámara de fotos. Pero como digo, yo nunca he vuelto a mirar ninguna de esas fotos, ya que tras hacer la fotografía permanece en mi mente como un recuerdo feliz.
Que disfruteis la purga!
Un abrazo.